mar 30 2018

Este año hubo suerte

La procesión del Vía Crucis, que tiene su sede en el Barrio San Bernardo, en la parrroquia San Juan de Mata, estuvo ayer acompañada por la fortuna y pudo recorrer las calles del barrio y de la ciudad.

Con la amenaza permanente de la lluvia, que impidió la salida de la procesión del Arrabal, los cofrades temían que ocurriera lo mismo que en otros años, la suspensión del desfile profesional. Afortunadamente, se pudo salir y recorrer la ciudad, para satisfacción de todos, tanto cofrades como público.

La nota negativa de la procesión es la cada vez menor presencia de cofrades, algo más de 40 en total, lo que evidencia el declive de la Cofradía, que no consigue ir sustituyendo a aquellos que, por fallecimiento o por cuestión de edad, no pueden acudir al desfile. De seguir así las cosas, habrá bastantes dificultades para salir en procesión en unos pocos años.

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